domingo, 12 de febrero de 2017

Hoy soy un caramelito (Adagio, un poco mosso).

Es bien lógico pensar que tras este desahogo anterior, iban a cambiar las cosas... en serio no sabía cómo, pero alegué y me desahogué y dije todo lo que tenía que decir.

¡Porque así no se puede vivir!

Y bueno, he podido darme algunos gustitos. Salí a leer a un parque, escuché música bajo un hermoso árbol. Fui a la peluquería. Anduve en bicicleta. Hice sudokus. Leí dos libros a la par. Toqué piano.

Harto, para ser dos días...

Y lo mejor, recuperé la paz. Que si lo he dicho antes, no soy de andar peleando, pero...

No puedo dejar que nadie me falte el respeto. Menos mi familia.

Y este es mi estado, del alma. Adagio, un poco mosso.

La melodía que quisiera fuera mi despedida, al otro mundo.

Mi aura, hecha melodía. Por un genio, admirado Ludwig.


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