jueves, 2 de febrero de 2017

Me acordé de una premonición enorme de hace años, historia del matrimonio

Una historia loquilla, cortita...

Como no tengo mucho tiempo estos días-meses-años... aaay... y como me gusta leer, tomé la decisión de inscribirme en una biblioteca virtual. Para leer desde la pc o de mi celu incluso.

(Yo, la que desde hace no tan poco tiempo despotrincaba que JAMÁS le encontraría la gracia a leer un libro sin poder tomarlo-tocarlo-olerlo... cambios que pasan en la vida sin que una pueda hacer nada al respecto salvo hacerse la lesa -inocente-).

El libro que escogí en cuestión es uno muy entretenido, desde el título en adelante, y su protagonista (que es una loca suelta parecida demasiado a mis locuras), habla sobre el matrimonio. Que ella NO era una de esas niñitas que fantaseaba con su matrimonio y su vestido y toda esa parafernalia mágica de cuento de hadas.

Y con esa frase, fue que caí en cuenta. Me acordé de mi pesadilla reiterada una y varias veces...

La pesadilla del matrimonio. Cuando pequeña tuve este sueño horrendo repetido en versiones, pero siempre con esa angustia latente de que NO ME QUERÍA CASAR!

Unas veces era el marido que no sabía quién diántres era, otra que estaba arrepentida, pero lo de siempre era que quería escapar... huir, deshacer el lío...

Y bueno, la única vez que me he casado, si bien no fui una Novia fugitiva como la de la pelis, sí con el tiempo me arrepentí con mayúscula. Puse en jaque mis creencias religiosas. Dejé mi iglesia, todo por el desastre que fue tomar esa decisión.

Es increíble cómo una se olvida de esas historias en el tiempo, y cómo después unes las coordenadas y piensas... quizás quise avisarme, de este destino fatídico... pero me olvidé...

Para mí, casarme fue un error. Nunca soñé con este momento como algo glorioso, todo lo contrario.

Y aún creo que casarse, no es buena idea.

No tiene NADA que ver con el amor.

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